Curso Microdosis Tehuantepec Nov. 2014

Kefir, búlgaros o tíbicos



Quisimos aprovechar el espacio para dedicarle un poco de tiempo a algo distinto de las Microdosis dada la inquietud que nos han expresado muchas personas en su funcionamiento.

En pocas palabras, hemos comprobado su efectividad en la mejora del sistema digestivo, desde trastornos relacionados al metabolismo hasta infecciones y tratamientos después de la cura del padecimiento.

Pero empezemos desde el principio, el kefir, tíbicos o bulgaros son un conjunto de microorganismos que se encuentran vivos; es una aglomeración de bacterias y levaduras, no patógenas, incluyendo los tan renombrados lactobacilos.

Cuando tenemos alguna infección estomacal o intestinal, tomamos antibióticos que no consideran si son bacterias benéficas o patógenas, mata a todas por igual y generalmente tienen un efecto que detiene su reproducción. Sin embargo, nosotros necesitamos de diversas bacterias benéficas para que nuestro organismo funcione adecuadamente; al tratarnos para alguna infección perdemos toda esta flora instestinal que está compuesto por dichas bacterias.

Al consumir bulgaros, estamos reincorporando estas bacterias benéficas a nuestro organismo provocando que el sistema digestivo funcione adecuadamente.

Esto efecto lo hemos comprobado, indistintamente si se trata de búlgaros de leche o búlgaros de agua, el efecto es igualmente benéfico.

Diversas empresas han buscado una manera de comercializarlo masivamente, es decir, que puedas ir al super y comprar tus bulgaros; lo más cercano que tenemos son algunos yogurth con lactobacilos, sin embargo el procesamiento industrial que lleva antes destruye una gran cantidad de microorganismos.

Dentro de sus propiedades medicinales, la literatura cita principalmente las siguientes:

Regenera la flora intestinal
Incrementa la asimilación de alimentos
Facilita la secreción salivar y aumenta los jugos digestivos
Se utiliza en tratamientos contra el herpes, anemia, problemas renales, hipertrofia prostática, artritis, procesos infecciosos diversos.
Como tratamiento preventivo para estimular el sistema inmunológico
Como alimento es una fuente de minerales, vitaminas y grasas naturales que posee cualidades antisépticas y estimulantes e impide el desarrollo de muchas bacterias nocivas.
Las proteinas del kefir están predigeridas por lo que son fácilmente asimilables por nuestro organismo.

Por lo anterior y por los beneficios personales que hemos comprobado, hemos dedicido incluirlos en nuestro catálogo de productos, tanto los búlgaros de agua como los de leche que tienen el mismo efecto regenerador; sin embargo, para fines alimenticios es mucho mejor el kéfir de leche.

Con un poco de imaginación se pueden preparar diversas recetas, incluyendo queso, que resulta un queso untable con especias con un sabor muy bueno.